STEVE JOBS
Fundó Apple en 1976 junto con un amigo de la adolescencia, Steve Wozniak, en el garaje de su casa. Aupado por el éxito del Apple II Jobs obtuvo una gran relevancia pública, siendo portada de Time en 1982.
Contaba con 26 años y ya era millonario gracias a la exitosa salida a
bolsa de la compañía a finales del año anterior. La década de los 80 supuso la entrada de potentes competidores en el mercado de los ordenadores personales, lo que originó las primeras dificultades empresariales. Su reacción fue innovar, o mejor dicho, implementar: a principios de 1984 su compañía lanzaba el Macintosh 128K, que fue el primer ordenador personal que se comercializó exitosamente que usaba una interfaz gráfica de usuario (GUI) y un ratón en vez de la línea de comandos. Después de tener problemas con la cúpula directiva de la empresa que el mismo fundó, renunció. Jobs vendió entonces todas sus acciones, salvo una. Ese mismo año recibía la Medalla Nacional de Tecnología del presidente Ronald Reagan,
cerrando con este reconocimiento esta primera etapa como emprendedor.
Regresó en 1997 a la compañía, que se encontraba en graves dificultades
financieras, y fue su director ejecutivo hasta el 24 de agosto de 2011. En ese verano Apple sobrepasó a Exxon como la empresa con mayor capitalización del mundo.
ASPECTOS RELEVANTES DE LA VIDA DE STEVE JOBS.
Tras la consecución del primer computador personal, bautizado como Apple I, Jobs se dedicó a su promoción entre otros aficionados a la informática, tiendas y ferias de electrónica digital, llegando a vender unos 200 ejemplares. A partir de entonces, el crecimiento de Apple fue notable. En tan sólo 10 años, Apple se convirtió en una empresa con $4.000 y Jobs, con 27 años, era el millonario más joven de 1982.
A principios de 1983 vio la luz Lisa, el primer computador personal con Interfaz gráfica del usuario diseñado especialmente para gente con poca experiencia en informática. Su precio, más caro que el de la mayoría de ordenadores personales de la competencia, no facilitó que el nuevo producto fuese precisamente un éxito de ventas, perdiendo Apple
aproximadamente la mitad de su cuota de mercado en favor de IBM.
En un intento por mantener la competitividad de la compañía, Steve Jobs, ya convertido en ejecutivo, convenció a John Sculley, director ejecutivo de Pepsi-Cola, para tomar las riendas de Apple.
OBRAS MAS IMPORTANTES DE STEVE JOBS

Los cofundadores Steve Jobs y Steve Wozniak, junto al CEO John Sculley (centro) en 1984
Tras crear varios productos que terminaron siendo íconos del diseño y la tecnología, como la Macintosh original de 1984, la relación de Jobs con John Sculley, CEO de la empresa en aquel momento, se tensó y el fundador terminó abandonando la companía en 1985.

Steve Jobs en 1984, cuando presentó la Macintosh

Jobs junto a David Norman, presidente de Bussinessland, junto a un equipo NeXt
Luego Jobs, junto con un grupo de empleados de Apple, fundó NeXt Computer. Aunque no fue un éxito, poco tiempo después, en 1986, compró la división de gráficos por computadora de George Lucas. Esta operación daría nacimiento, ni más ni menos que a Pixar, un estudio de animación que también salió de la mente de Steve Jobs.

En 1991 en NeXt, la compañía que fundó tras ser despedido de Apple a mediados de los 80
En lo que sería un giro que cambiaría el mundo de la tecnología, luego de vender NeXt, Jobs volvió a Apple para iniciar la carrera que lo catapultó a convertirse en una de las mezclas que rara vez se ven en el mundo: un innovador que además logró generar ingresos extraordinarios para su empresa.

En su regreso a la compañía, el primer impacto en la industria lo inició con el lanzamiento de la iMac
Desde su regreso, en 1996, Jobs emprendió una carrera que acercó a Apple al público masivo de la mano de las iMacs (computadoras de colores con carcasas transparentes, en 1998), los iPods (2001), el iPhone (2007), la MacAir (notebook ultradelgada, en 2008) y la iPad (2010). Todos estos productos revolucionaron el mercado y la manera en que el público masivo veía a Apple. En todos, Jobs estuvo involucrado hasta en los más mínimos detalles.

Sus presentaciones, con sus clásicos jeans, zapatillas New Balance y polera negra, son la inspiración de miles de personas que se encuentran dando charlas en este momento alrededor del mundo: el foco está en el mensaje y en la manera de vender el producto, no en la vestimenta.
Su increíble capacidad de generar ventas con productos hechos de materiales ya existentes, pero rodeados de un halo de diseño y marketing especial, es imitada constantemente en todas partes del mundo.
Pero en el momento cumbre de su éxito en el mercado, Jobs se encontró con la peor noticia: un diagnóstico de cáncer de páncreas en 2004.
Esta enfermedad, que terminó provocando su muerte , lo obligó a tomarse tres licencias médicas hasta el momento en que decidió finalmente renunciar a su puesto de CEO, el cargo más alto en Apple, para dejarle la responsabilidad a Tim Cook.
Mientras luchaba contra la extraña forma de cáncer que padecía, con un trasplante de hígado en 2009, Jobs rechazó varios modelos del iPhone original, hasta dar con el que le gustaba.
La renuncia se conoció con un comunicado que no dejaba dudas sobre la gravedad de su estado: "Siempre dije que si llegaba el día en el que no pudiera cumplir con mi trabajo como CEO de Apple sería el primero en anunciarlo. Desafortunadamente, ese día ha llegado".
El legado de Jobs va mucho más allá de la tecnología pues cambió la vida cotidiana en todo el mundo: tuvo y tiene una influencia que cruza todas las industrias. Un célebre discurso suyo en Stanford (ver Pág. 4) tiene decenas de millones de views en YouTube; transformó la industria de la música con el éxito de la tienda iTunes. Su legado también se ve en cientos de libros sobre él como ejemplo en innovación y creatividad.
Jobs era un multimillonario, pero no hacía gala de eso: su fortuna está estimada en 8900 millones de dólares y Apple compite con empresas tradicionales como Exxon por el puesto de la más valiosa de las que cotizan en Wall Street.
En cuanto a su carácter, las quejas sobre el mal temple de Jobs son públicas. De hecho, Wozniak, que cofundó Apple con él, lo retrató, un poco en broma, otro poco en serio, de una manera contundente: "El papel de Steve Jobs estaba definido: tenés que aprender a ser un ejecutivo en cada una de las divisiones de la empresa para convertirte algún día en la persona más importante del mundo. Ese era su objetivo".
Jobs también era criticado por el fuerte foco en el patentamiento de sus ideas (hay incluso una escalera registrada a su nombre) y lo cerrado de sus plataformas.

Los cofundadores Steve Jobs y Steve Wozniak, junto al CEO John Sculley (centro) en 1984
Tras crear varios productos que terminaron siendo íconos del diseño y la tecnología, como la Macintosh original de 1984, la relación de Jobs con John Sculley, CEO de la empresa en aquel momento, se tensó y el fundador terminó abandonando la companía en 1985.

Steve Jobs en 1984, cuando presentó la Macintosh


Jobs junto a David Norman, presidente de Bussinessland, junto a un equipo NeXt
Luego Jobs, junto con un grupo de empleados de Apple, fundó NeXt Computer. Aunque no fue un éxito, poco tiempo después, en 1986, compró la división de gráficos por computadora de George Lucas. Esta operación daría nacimiento, ni más ni menos que a Pixar, un estudio de animación que también salió de la mente de Steve Jobs.

En 1991 en NeXt, la compañía que fundó tras ser despedido de Apple a mediados de los 80
En lo que sería un giro que cambiaría el mundo de la tecnología, luego de vender NeXt, Jobs volvió a Apple para iniciar la carrera que lo catapultó a convertirse en una de las mezclas que rara vez se ven en el mundo: un innovador que además logró generar ingresos extraordinarios para su empresa.

En su regreso a la compañía, el primer impacto en la industria lo inició con el lanzamiento de la iMac
Desde su regreso, en 1996, Jobs emprendió una carrera que acercó a Apple al público masivo de la mano de las iMacs (computadoras de colores con carcasas transparentes, en 1998), los iPods (2001), el iPhone (2007), la MacAir (notebook ultradelgada, en 2008) y la iPad (2010). Todos estos productos revolucionaron el mercado y la manera en que el público masivo veía a Apple. En todos, Jobs estuvo involucrado hasta en los más mínimos detalles.

Sus presentaciones, con sus clásicos jeans, zapatillas New Balance y polera negra, son la inspiración de miles de personas que se encuentran dando charlas en este momento alrededor del mundo: el foco está en el mensaje y en la manera de vender el producto, no en la vestimenta.
Su increíble capacidad de generar ventas con productos hechos de materiales ya existentes, pero rodeados de un halo de diseño y marketing especial, es imitada constantemente en todas partes del mundo.
Pero en el momento cumbre de su éxito en el mercado, Jobs se encontró con la peor noticia: un diagnóstico de cáncer de páncreas en 2004.
Esta enfermedad, que terminó provocando su muerte , lo obligó a tomarse tres licencias médicas hasta el momento en que decidió finalmente renunciar a su puesto de CEO, el cargo más alto en Apple, para dejarle la responsabilidad a Tim Cook.
Mientras luchaba contra la extraña forma de cáncer que padecía, con un trasplante de hígado en 2009, Jobs rechazó varios modelos del iPhone original, hasta dar con el que le gustaba.
La renuncia se conoció con un comunicado que no dejaba dudas sobre la gravedad de su estado: "Siempre dije que si llegaba el día en el que no pudiera cumplir con mi trabajo como CEO de Apple sería el primero en anunciarlo. Desafortunadamente, ese día ha llegado".


El legado de Jobs va mucho más allá de la tecnología pues cambió la vida cotidiana en todo el mundo: tuvo y tiene una influencia que cruza todas las industrias. Un célebre discurso suyo en Stanford (ver Pág. 4) tiene decenas de millones de views en YouTube; transformó la industria de la música con el éxito de la tienda iTunes. Su legado también se ve en cientos de libros sobre él como ejemplo en innovación y creatividad.

Jobs era un multimillonario, pero no hacía gala de eso: su fortuna está estimada en 8900 millones de dólares y Apple compite con empresas tradicionales como Exxon por el puesto de la más valiosa de las que cotizan en Wall Street.
En cuanto a su carácter, las quejas sobre el mal temple de Jobs son públicas. De hecho, Wozniak, que cofundó Apple con él, lo retrató, un poco en broma, otro poco en serio, de una manera contundente: "El papel de Steve Jobs estaba definido: tenés que aprender a ser un ejecutivo en cada una de las divisiones de la empresa para convertirte algún día en la persona más importante del mundo. Ese era su objetivo".
Jobs también era criticado por el fuerte foco en el patentamiento de sus ideas (hay incluso una escalera registrada a su nombre) y lo cerrado de sus plataformas.



No hay comentarios:
Publicar un comentario